Nuestra Historia
El Corazón Rojo de Burzaco
El Origen de una Pasión (1939 – 1943)
Nuestra historia no empezó con un silbato, sino con un sueño de libertad. En 1939, un grupo de jugadores de Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires (GEBA) decidió que el rugby necesitaba un espacio propio, donde los valores de los jugadores y el “tercer tiempo” fueran la prioridad.
Tras varias reuniones en la casa de Guillermo Jones en Colegiales, la decisión final se selló el 12 de octubre de 1943. Así nació el Club Pucará, cuyo nombre —propuesto por Manuel Vila— proviene del quichua y significa “fortín” o “fortaleza inexpugnable”, representando la defensa de nuestros valores.
El Arribo a Burzaco y “La Carmita”
Aunque nacimos en la Capital, nuestro destino estaba en el Sur. En 1945, gracias al esfuerzo personal de los fundadores que pusieron sus propios bienes como garantía, se compró el predio de la mítica quinta “La Carmita” en Burzaco.
Dato épico: El socio Carlos Cazenave ofreció el dinero que tenía ahorrado para su fiesta de casamiento para poder pagar el primer adelanto del club.
La Inauguración: El 3 de junio de 1945 se inauguró la cancha ganándole a Porteño por 25 a 0.
Hitos Deportivos
La Época Dorada y el ADN del Seven

Tricampeonato Relámpago
Logramos una hazaña casi irrepetible: campeones de Tercera en 1944, de Segunda en 1945 y de Primera División en 1946.

Hazaña Internacional (1952)
Pucará fue el primer club argentino en vencer a un seleccionado extranjero, derrotando a Irlanda por 11 a 6.

Reyes del Seven
Somos la cuna del rugby dinámico. Hemos ganado el Seven oficial en 15 oportunidades, logrando la “Cuádruple Corona” (4 títulos seguidos) en dos periodos distintos: 1953-1956 y 2014-2017.
Identidad y Mística

Nuestros Colores
El Rojo y Azul que nos identifican fueron establecidos en nuestro estatuto original.

El Escudo
Diseñado por Ricardo Frigerio, muestra un cóndor con las alas desplegadas sobre montes, enmarcado en un estilo español.

Nuestros Valores
Fundado sobre la humildad, el respeto y la pasión. Como decía Jorge De Carli (Socio Fundador N° 39): “Pucará es una huella linda, que se puede pisar, porque no es falsa”